Two weeks for refugees

Día 3. Zapatos y planes nuevos

Buenas noches!! 

Esta mañana hemos vuelto a Elliniko para encontrarnos con Lene, nuestra coordinadora de A Drop in the Ocean. Para empezar nos hemos reunido junto a otras tres nuevas voluntarias para que nos explicara un poco el origen de la asociación, su funcionamiento y las actividades que íbamos a poder realizar con ellos.  A modo de resumen os podemos contar que de trata de una organización noruega que trabaja en varios campos de refugiados en Grecia y que han ido modificando sus acciones conforme cambiaba la situación. Tras ello nos hemos puesto a trabajar en una parte del almacén cedida a Drop, ya que previamente llevaban a cabo acciones de distribución de ropa en pequeños almacenes dentro de los campos que han sido robados una y otra vez.  Por esta razón ahora colaboran con Elliniko. 

Nuestra tarea de hoy ha consistido en seleccionar y clasificar calzado (por talla, sexo, invierno, verano...) para preparar un envío a las personas del campo de Skaramagas. Allí viven alrededor de 3.600 refugiados, y hemos preparado más de 3.000 pares contando lo realizado los días anteriores. Nos ha gustado su manera de enfocar el reparto de productos, basado en el principio de "o hay para todos o no hay",  es decir,  cada cual tiene asegurado que va a recibir un producto del reparto. Creemos que esto dignifica y respeta a los receptores, ya que evitan las largas esperas en filas pudiéndose quedar sin nada y también el riesgo de altercados entre ellos. Además así promueven también la confianza de los refugiados hacia las organizaciones y los voluntarios.

Durante la comida hemos podido hablar con un chico refugiado sirio que va a Elliniko a ayudar todos los días desde el campo de Skaramagas, lo que supone en torno a una hora de viaje. Nos ha dicho que él es el único del campo que va a trabajar allí, lo cual nos ha hecho reflexionar a los dos pero no hemos llegado a una conclusión en común. 

Al acabar el trabajo en el almacén hemos vuelto al squat del Hotel Oniro, del que ya os hemos hablado. Hemos visto como había sido finalizado el mural de la azotea y la verdad que no ha quedado nada mal:


También hemos pasado para hablar con algunos de los que conocimos el día anterior, para ver cómo estaban tras un suceso que ocurrió anteanoche y que se nos olvidó contaros. En la madrugada del martes al miércoles alguien lanzó unos cócteles molotov al squat de Notara, dejándolo por el momento inservible.  Este squat, cercano al Oniro,  era el más antiguo y mejor organizado de Atenas, por lo que resultó especialmente doloroso para los que aquí están. No se conocen todavía a los autores aunque se habla de un grupo de ultraderecha. Ayer voluntarios y refugiados estaban muy afectados no solo por las consecuencias a corto plazo de esto,  pues reubicaron a todas las familias en otros squats de manera urgente, sino también por la sensación de inseguridad para ellos. 

Por el lado positivo hemos propuesto compartir una actividad con los niños del Oniro con algo del material que compramos en Zaragoza con vuestro dinero. Por cierto,  os dejamos la foto de esa compra que todavía no habíamos compartido:


No han puesto ningún problema en realizar el taller de abalorios mañana por la mañana,  una simple actividad que nos permitirá acercarnos más a los niños de allí. Después hemos charlado con Ayman, un hombre sirio de 45 años que vive en el Oniro desde hace dos meses, siendo uno de los primeros que ocuparon y aclimataron el espacio, y notamos que tiene cierta autoridad en el squat. Ayman en Siria trabajaba como representante de marcas de moda y tenía un bastante buen nivel de vida. Esto nos ha hecho darnos cuenta una vez más de que son personas con un modo de vida muy similar al nuestro antes de la guerra, y eso por un lado nos permite empatizar aun más con su sufrimiento (acerca de esta reflexión podemos extendernos más otro día si queréis ya que consideramos que encierra cierta complejidad). Hablando un poco de todo le hemos preguntado abiertamente que es lo que más necesitan en el squat para ver de que manera les podemos ayudar. Dada la necesidad hemos creído oportuno acompañarles mañana a hacer una compra de productos frescos y utilizar para ello una parte de vuestras aportaciones. 

No nos acaba de quedar claro las vías que tienen en el squat para proveerse; en que medida Elliniko está detrás apoyando, en que medida voluntarios libre como nosotros u otras asociaciones... lo que si tenemos claro es que sigue existiendo una necesidad,  especialmente de alimentos, ya que no tienen una hora de comer establecida, sino que lo hacen cuando les llega un envío. 

Plan para mañana: taller y compra por la mañana (y si da tiempo terminar la decoración con espejos que empezó Ayman anteayer), y de 17 a 20h. iremos al campo de Skaramagas a participar en una actividad de dinamización para niños, jóvenes y adultos. 

Os contaremos con detalle. 

Por cierto también os adelantamos que probablemente el fin de semana dejemos Atenas para ir al campo de Sounio, a una hora en coche al sur desde la capital. Un coordinador de Drop nos pidió anoche modificar nuestro plan en Skaramagas e ir a ese pequeño campo de cerca de 400 refugiados ya que se necesitaban más voluntarios que en el primero, y hemos accedido a ello. 

Besos de queso feta, 

Ana y Richi. 

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