Two weeks for refugees

Día 4 bis. Taller, compra y Skaramagas

Buenas tardes a todxs! 

Por fin escribimos el post que os debemos. Sólo han pasado cuatro días pero a nosotros nos parece una eternidad. Vamos a tratar de transportaros a aquel día en el que se nos agotaron las energías. 

La razón por la cual os escribimos tan tarde es por nuestra gran habilidad con las tecnologías. Os explicamos: el primer intento de escribir fue en el autobús de Atenas a Sounio. Cuando llevábamos casi la mitad del post, Richi deslizó el dedo sobre la pantalla y  actualizó la página borrándose todo lo escrito. El siguiente intento fue dos minutos después, cuando ya teníamos escrito más o menos lo mismo Ana trató de guardarlo pero la página dio error y se volvió a borrar todo. En este momento fue cuando nos pasamos de parada y Richi parecía que había perdido su maleta. Esa misma noche, un poco hartos ya de escribir, decidimos intentar hacer un videoblog. Llevábamos 7 minutos de vídeo cuando la memoria de la tablet no dio para más, así que lo dejamos estar bastante enfadados, y es ahora cuando lo retomamos:

Comenzamos el día acudiendo a la cita que teníamos con Mahmoud en el Hotel Oniro. Habíamos acordado con él en el día anterior hacer un taller de pulseras, anillos, y colgantes con los abalorios que Ana había comprado en el Ikea de Zaragoza con vuestro dinero. Nos indico que lo hiciéramos en la sala que tenían habilitada en el squat para niños a modo de clase, allí normalmente hacen clases de inglés, alemán y juegos de mesa. Es una habitación que tiene las paredes pintadas con dibujos, moqueta en el suelo, y mesas y sillas bajas con lo cual está muy bien para los niños. Cuando apareció la primera niña tuvimos que negociar un poco con ella para que avisara a más compañeras, ya que quería empezar ella sola la actividad. En un momento nos juntamos tres niñas sirias, y una pareja de hermanos, chico y chica, que eran afganos. Estuvimos muy a gusto durante la hora qué más o menos estuvimos haciendo la actividad: las niñas cantaban canciones en árabe, y se creó un buen ambiente y cogimos confianza con ellas, pues nos devolvían muestras de cariño. Luego tuvimos que dejar la clase porque comenzaba una lección de alemán para niños que ya estaba planificada en el horario y subimos a terminar el taller de pulseras a la terraza de la que ya os hablamos y os enseñamos alguna foto. 

Cuando ya vimos que era la hora y que Ayman estaba disponible, él confeccionó, teniendo en cuenta el presupuesto que le dimos, una lista con las cosas que creía más básicas y necesarias para las necesidades del squat. Emprendimos el camino hacia el Mercado Central de Atenas y nos llevó a los puestos más económicos que él controlaba. Aquí os dejamos la lista de lo que comprásteis a través de nosotros:

- 10 kg de carne picada (60€)

- Especias, 2 garrafas de aceite de oliva,  unas 20 latas de tomate frito y lentejas (120€)

- 30 botes de champú, uno para cada habitación (30€)

- 10 packs de papel higiénico,  5 rollos de bolsas de basura, 2 garrafas de jabón de manos (31€)

- 10 paquetes de galletas (24€)

- Junto con los 20€ que nos sobraron y que le dimos a Ayman para el taxi y algo más que necesitaran. 

Nos hubiera gustado acompañar a Ayman hasta el squat para ayudarle a descargar, y ver también cómo organizan el almacenamiento y la distribución, pero llegábamos más que justos a nuestra cita en Plaza Syntagma. Habíamos quedado allí con otros voluntarios de Drop para ir a Skaramagas. Por suerte ellos sabían el camino así que no tuvimos que preocuparnos. 

Skaramagas es un campo oficial, es decir, cuyo control pertenece al gobierno, que lo ejerce a través del Ejército. Viven alrededor de 3.400 personas, que duermen en barracones como los que podemos ver en las obras, salvo para unos pocos que no hay sitio y tienen que dormir en tiendas. El campo está situado en una zona portuaria, es decir, en una explanada de hormigón sin ninguna sombra al lado del mar. Los barracones al menos tienen aire acondicionado y dan cierta privacidad a las familias pese a que están muy pegados los unos a los otros. En este campo trabajan varias organizaciones como Save the Children, ACNUR, Médicos Sin Fronteras, Cruz Roja Española, Media Luna Roja, Drop in the Ocean, Earth Organization, Ayuda en Acción, que sepamos. Nada más llegar tienes que pasar por un checkpoint donde un militar verifica tu pasaporte y te da una acreditación. 

Nuestra tarea para ese día era preparar y asistir el "Skaramagas Got Talent" que ya os nombramos. Durante el montaje comenzamos a conocer a otros voluntarios de Drop y algunos adolescentes del campo que nos ayudaron desde el primer momento. Paralelamente el montaje y decoración del escenario cada vez se fue se fueron volviendo más complicados ya que cada vez se acercaban más niños. Mejor dicho, se acercaban unos 200 niños. En sí mismo, el show consistió en una serie de pequeñas actuaciones a cargo de los niños y adolescentes del campo, sobre todo de baile y música, aunque por ejemplo también una joven leyó un poema sobre la experiencia como refugiada que emocionó a los espectadores, y un niño realizó un retrato muy bueno en apenas un par de minutos. A pesar de que nuestra tarea durante el show era controlar que los niños estuvieran sentados y relativamente atentos, vimos que era imposible, pues aunque se prestaba atención aquello era una algarabía que para qué. Así que sobre todo Ana comenzó a hablar con un par de jóvenes de los que nos habían ayudado a montar el escenario. Estos chavales no tenía ningún reparo en explicar de dónde venían, cómo habían llegado, y todo lo que habían visto a lo largo de su vida. Era tremendo escucharles hablar de sus vidas, e incluso ver vídeos en el móvil de parte de ellas. También nos hablaron de sus expectativas de futuro, estos chicos dan una lección de supervivencia en el entorno más hostil posible, pues solo ofrecían sonrisas, cariño y generosidad. Muchas veces nos centramos en lo vulnerables que son los niños, y los chicos y chicas jóvenes y adolescentes quedan en un segundo plano, olvidando que son gente con ambiciones y proyectos de vida que se han truncado, pues no hay futuro para ellos en este momento, ni formativo ni profesional. Esto es algo que, habiendo pasado ya unos días en Sounio, hemos podido corroborar aquí también. 

El show discurrió con toda la normalidad que hay dentro del cotidiano caos existente aquí, así que el balance de la actividad fue positivo. Se hizo de noche, pero para acabar nuestra visita a Skaramagas, apuramos hasta la hora del último bus, ya que además nos acababan de confirmar que al día siguiente íbamos a ir a Sounio, lo que por una parte nos hizo sentir un poco mal ya que sentíamos que parecía que habíamos estado por allí como de visita, aunque sin embargo fue muy intenso gracias a estos jóvenes tan especiales. Fuimos junto a ellos a la orilla del mar en el puerto, a dos metros de la delimitación del campo. Allí por la noche se abren algunos puestos donde pueden fumar en sisha, comprar algo para comer y beber, e incluso hay instalada alguna videoconsola para los chavales. Cenamos unos falafel y refrescos junto a ellos y seguimos conversando un ratito más. Finalmente llegó la hora de ir a la parada del autobús, hasta donde nos acompañaron, mientras de camino nos dábamos nuestros facebooks, así que al menos seguiremos un poco en contacto con algunos de ellos. 

Llegamos a casa, exhaustos y llenos de sensaciones, posponiendo a contarlas hasta hoy, y aquí las tenéis. A veces pensamos que nos dejamos algún detalle o información que ayude a situaros a vosotros aquí, esperamos si no, aunque sea a la vuelta, poder satisfacer vuestras curiosidades y preguntas. 

Gracias por leernos y los mensajes que nos mandáis estos días. 

Un fuerte abrazo, 

Ana y Richi. 

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