Two weeks for refugees

Día 9. A tope de actividades

Hola!! 

Ya sabemos que estamos escribiendo desordenado cronológicamente, pero es lo que hay, si no os gusta podéis buscar otro blog, que en Internet dicen que hay muchos. Fuera de bromas, los días se nos pasan volando y no nos da tiempo de ir al día, pero tratamos de seros fieles... 

El martes no pudimos contaros acerca de la Woman Party. A las 21:30 preparamos la escuela tapando todas las ventanas igual que en las clases de gimnasia para mujeres, encendimos la música y también los hombres trajeron té. Al principio hubo alguna discusión porque además de mujeres también entraron niños y adolescentes, pero más o menos resuelto el incidente la música empezó a sonar y todas las mujeres se quitaron el hijab melena al viento y se pusieron caderines para bailar similar a la danza del vientre. De vez en cuando también ponían la música típica siria con la que bailan un baile típico todas las mujeres cogidas de las manos y con unos pasos repetitivos y rítmicos. Ese era un espacio de intimidad de mujeres donde corría el maquillaje, los pintauñas, el aceite para que el pelo brillara y demás. Había un ambiente muy acogedor entre voluntaria y sirias. 

El miércoles Richi empezó el día en el container llenándose des tierra y polvo pero con un gran objetivo que hoy viernes hemos visto conseguido: hemos vaciado un container y lo hemos dejado bien ordenadito, siguiendo la estela de los "cocris" que se hacían en Atreyu. Mientras tanto Ana fue por primera vez a casa de Hawla, la niña con parálisis cerebral de la que ya os hablamos, para hacerle unos masajes junto con otra voluntaria belga que ya sabía cómo hacerlos. Estuvimos en su casa esperando a que se vistiera y después fuimos a la escuela, donde con una esterilla improvisamos una especie de de camilla.  Nos gustó mucho ese rato, estuvimos haciendo bromas y aprendiendo palabras en árabe. En la clase de inglés de después había niños de todas las edades y con todo tipo de motivaciones, lo cual no ayudaba a ningún tipo de aprendizaje.  Hawla no estaba muy trabajadora, estaba más bien distraída y en cuanto se terminó la hora pidió ir a casa. Su familia nos invito a un té y cuando terminamos volví al container. 

A la hora de comer fue Ana junto con otra voluntaria y una mujer del campo a Lavrio para comprar sujetadores nuevos para todas las mujeres. Esta mujer, Mona, fue quien se ofreció a ir de cabaña en cabaña por las setenta y siete que hay habitadas recogiendo la talla de sujetador de cada una de las mujeres para que todas pudieran tener uno. Aquí volvimos a hacer otra inversión con vuestro dinero: unoS 90 sujetadores aproximadamente que nos costaron 122 € a nosotros y 124 € a la compañera voluntaria. El único problema fue que no encontramos tallas grandes en el hipermercado así que al día siguiente tendrian que volver al mercadillo a buscarlas. 

A la tarde volvimos a la actividad de la playa, ya la última de la semana, y dimos un último repaso de la ropa clasificada, ya que en teoría, al principio del día, la idea era haber adelantado el comienzo de la distribución al jueves, cosa que al final nonsu sucedió, ya que hemos comenzado hoy viernes. 

Ana fue de nuevo a los Women Exercises, a los que solo asistieron cinco mujeres pero estuvo muy bien, no está mal ir al "gimnasio" después de ocho meses y que sea en un campo de refugiados en Grecia. Más o menos a la par, un poquito más tarde, Richi volvió a subir a la cancha de fútbol sala, donde ya no era un desconocido, y estaba y se sentía allí ya como uno más, aunque cuando discuten en árabe, sonríe y dice "I don't understand" buscando con la mirada a alguien que le traduzca para saber de que va la tostada. En verdad algunas cosas me recuerdan mucho a cuando jugamos en España los sábados con los amigos, por ejemplo cuando estamos fumando la mayoría antes de empezar a jugar jajaja. 

Nos despedimos y seguimos escribiendo sobre los últimos días aquí. 

Ciao! 

Ana y Richi. 


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